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¿Qué sucedería? - 24-09-2010
Sí, un día la energía no se almacenara.... no se vendería
En un futuro muy próximo, usaremos la energía del primer impulso, la que proviene del movimiento humano.
¿Por qué buscar energías alternas, como la solar, la eólica, o peores como la eléctrica o la nuclear? Simple, la tecnología para producirla, no es barata, por lo tanto, todos debemos pagar para adquirir los medios o para obtenerla de un sistema de trasmisión.
Pero el movimiento del hombre es ecológico y no cuesta un centavo, tan fácil como girar una llave o pisar un acelerador puede producir la energía necesaria en cualquier tarea. ¿Cómo? Combinandola con simples elementos que incrementan su potencia y transforman la dirección del movimiento; muchas son las técnicas que usamos cotidianamente para ello, que van desde una palanca hasta un sistema hidráulico.
Un ejemplo basta como muestra: Durante la edad media, los molinos de viento se usaban en muchas regiones, su técnica era muy sencilla pero no fue hasta muchos años después que la usaron en un telar, empleando unos cuantos recursos mecánicos para cambiar el movimiento circular a uno rectilineo, de tipo de pistón.
Las técnicas que debemos usar para explotar la energía del primer impulso, la del hombre, han estado con nosotros desde hace mucho; tan sólo debemos combinarlas, para potenciar el giro de la muñeca, o la presión de un dedo, para obtener la fuente de nuestra productividad. Sin embargo, así como Nicola Tesla fue sujetado para que un buen negocio no se viniera abajo, así ahora, nos preguntamos, ¿que sucedería? Las grandes compañías y los estados que basan su riqueza en sus reservas energéticas o mejor dicho, en la venta de materias combustibles o en energía eléctrica, ¿van aceptar pacientemente que su negocio termine?
Ya no podemos continuar así, pero la mordaza no cae, porque tenemos miedo
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UN TRIBUTO A SAN JOSÉ - 21-07-2010
Hoy 20 de Julio celebramos la fiesta de San José, según la Historia copta de José el carpintero y la Historia árabe de José el carpintero. Muchos son los hechos sorprendentes de ambas narraciones que se corroboran e introducen cierto desenlace al Protoevangelio de Santiago, El Evangelio de seudo Mateo, El Evangelio de la Natividad de María, El Evangelio árabe de la infancia y el Evangelio armenio de la infancia.
Evangelios apócrifos o secretos cuestionados en diversas épocas y por distintas tradiciones, pero en la actualidad han sido recuperados por presentar una parte de la historicidad de los pueblos que los escribieron.
Textos que además de presentar el contenido religioso de la fiesta de San José del 20 de julio, reseñan la vida de un humilde carpintero, sabio y constructor, natural de la villa de Bethlehem, el cual, se casó a los 40 años y tuvo por hijos a Judas (o Juda), Justo (o Josetos), Jacobo, Simón (o Simeón), Asia (o Lisia) y Lidia. Después de 49 años enviudó y un año más tarde al acudir a una convocatoria del templo en el que operaron varios prodigios, tomó bajo su tutela a María. San José fue a trabajar a otra localidad por dos años, mientras María se ocupó de Jacobo (el hijo menor, a quien se le atribuye ser, Santiago el apóstol). A su regreso encontró que María contaba con tres meses de embarazo pero antes de repudiarla, entendió por un milagro, que la concepción era un prodigio.
En ese momento, a los 92 años de edad comenzaron las faenas de José por María y su futuro hijo Jesús, hasta los 111 años, cuando murió.
Trabajos, penas y temores padeció José por 18 años más. Digno de admiración por sus empeños y su gran voluntad.
Su vida es una lección de lucha contra la adversidad y en especial sus últimos años.
Cuando hombres y mujeres de cualquier época llegan a los 92 años, por lo general, se miran cansados y sin motivación; vale entonces mirar la vida de los hombres que nos han precedido, -como José el carpintero- para comprender que la adversidad puede a cualquier edad y circunstancia, rebasar nuestros planes; pero la voluntad es intocable, si, se mantiene como una convicción general, una guía en la búsqueda de la PAZ interior.
Esta es una de las grandes lecciones de la vida de San José, por lo que hoy 20 de Julio de 2010, lo celebramos.
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LOS MEXICANOS EN RESISTENCIA - 03-05-2009
Lo que la influenza nos dejó.Para todos los mexicanos la amenaza del nuevo virus H1N1 A significó un cambio de rutina..A muchos les afectó en su ámbito laboral, otros estrecharon los lazos familiares y algunos más se dieron cuenta, de lo ajenos que eran en su propio hogar. Por desgracia, hubo quien se contagio y logró recuperarse, mas, lamentablemente hubo quien no lo logró..Pero ahora juguemos un poco con los números, hasta el día de hoy, las autoridades indican que son 443 los casos de influenza en México y se tienen 19 decesos a causa de la enfermedad, pues bien, en un país de 103,263,388 habitantes (según el censo del INEGI del 2005), la probabilidad de infección por la cuestionada influenza es de 0.00000429% y la de fallecer en la epidemia es de 0.000000183%; esto sería un buen pronóstico ya que sería más sencillo sacarse la lotería que enfermarse.Ahora hagamos el mismo ejercicio para la ciudad de México, ya que es la entidad que registra más casos, usemos el mismo número de casos registrados en todo el país y contemos sólo los 8,720,916 habitantes registrados por el INEGI, sin agregar a los municipios aledaños, ello nos da una probabilidad de 0.0000507%, bueno, es otro pronóstico positivo que no llega ni siquiera al 1 %, a pesar de que le ayudamos al darle los casos de todo el territorio nacional..Dejemos ya los números y veamos las nuevas costumbres adquiridas- Hoy nos lavamos las manos, hasta que se notan irritadas.
- Todos usamos los cálidos y cómodos cubrebocas, que comienzan ha aparecer en colores diferentes.
- Ya nadie te saluda de beso, ni de mano. Bueno ya nadie te saluda, porque ni siquiera sales de tu casa.
- Cuando alguien estornuda, todos corren y ello es muy práctico en las filas de los supermercados.
- Le hemos dado al mundo la revancha de Moctezuma, mmh, no esperen, eso no es de mexicanos, en realidad así nos han pintado en el extranjero.
En realidad el mexicano promedio es solidario universal, se preocupa y ocupa de todo aquel que necesite ayuda, sea Chino, Argentino o de cualquier nacionalidad, credo, instrucción, lengua y demás. El mexicano no ve las diferencias, tiende la mano, aunque no sea bien recibido, tal vez aquí radique un aporte positivo de una lamentable gripa o quiero decir influenza H1N1 A, ya que hoy el mexicano despierta alarmado porque muchos extranjeros nos repudian por haber dado la alarma de la epidemia y por haber indicado que deben de tomar medidas de precaución.
Bueno, esta es una oportunidad para mi mirar hacia dentro, a nuestra tierra a nosotros y preguntarnos ¿cómo vamos a responder ante la visión del otro?
Veamos el problema de forma diferente, si en el proceso identitario interviene las actitudes y esquemas de comportamiento (formadas por los criterios valorativos, convicciones, nociones y expresiones esenciales) heredadas y transformadas de ciertas tradiciones, tanto para legitimar como cohesionar a un grupo y cuya adaptación o implementación provien de su experiencia de vida, de la historticidad del grupo, que ha interactuado de acuerdo a la forma en que los "otros" los conciben, incorporando o rechazando esa "otredad", de acuerdo a los intereses del grupo. Entonces ¿cómo nos afecta la discriminación que vivimos ahora por asociarnos con el H1N1 A?
Mi humilde propuesta es la visión hacia adentro, consumir e integrarnos a las tradiciones mexicanas, de antaño y de hoy. Apoyar nuestro saber en nosotros mismos, porque nadie mejor nos puede conocer.
¿Porqué buscar que nos deslumbren en otros países?
¡Si lo que brilla en ellos, no es oro y si llega a hacerlo, sólo sería por que es de México!
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¡Cuántas vidas se perdieron! - 26-02-2009
SUCEDIÓ EN TABASCOA la memoria de mi amada tía abuela: Rosa Irma Domínguez Vidal, quien escribió las vivencias de su infancia, cuando su padre el General de Brigada Luis Felipe Domínguez Suárez, primo hermano de José María Pino Suárez, luchó por la democracia y la abolición de la esclavitud, en Tabasco.
Era la madrugada del 6 de septiembre de 1913, meses atrás, habían asesinado vilmente al Presidente Francisco I. Madero y al Vicepresidente José María Pino Suárez, por lo que Luis Felipe Domínguez Suárez, se había levantado en armas contra el usurpador, dejando atrás sus haciendas y su familia, que se hallaba cobijada en su rancho ?El Caracol?.
De pronto, el sonido de las balas y demás estruendos de lucha, despertaron a la familia. Ahora dejaré que la propia Rosa Irma prosiga la narración.
-Madre mía, sálvate, huye con mis hermanos pequeños, porque de otra manera nos matarán a todos ?gritaba por los corredores de la ?Casona Grande?, mi hermano Atenor. Un mozalbete con un rifle o escopeta en la mano, dispuesto al combate.
-¿Por dónde hijito, por dónde me voy?
-En el embarcadero encontrarás el cayuco grande (canoa). Pronto mamacita que tenemos encima a los federales (?)
Las tejas rojas del techo volaban por todos lados y para hacer más terrible aquella escena, los tañidos lúgubres de la campana, daban el toque de alarma; la tocaba mi hermano Mario. Era la campana con la que todas las mañanas, el administrador de la hacienda llamaba a los peones para disponer las labores cada día.
En el patio se oía la voz de mi hermano Leonides de diez y nueve años, que gritaba a todo pulmón: Valor muchachos. Adentro muchachos. A resistir hasta que nuestras familias se pongan a salvo?
Fuimos diez y seis hijos, en esa época vivíamos ocho.
Mi mamá ayudada por las criadas, vistió a Ninfa y a la que esto escribe (escasos siete años de edad), a Genaro, Felicitas y a los sobrinos Néfer Domínguez y Pepito Pavón Suárez. Con las criadas Modesta y Catalina Cruz y la costurera Flora, quien llevaba del brazo a mi abuelita materna Juana, que contaba 85 años de edad. Emprendimos la marcha hacia lo desconocido (?)
Bajamos los ocho escalones de la casa y, al terminar, vimos venir por el prado a un hombre vestido de blanco que se tambaleaba, visiblemente pálido, quien dijo:
-Patroncita, me han herido, desplomándose a los pies de mi mamá, que me llevaba de la mano. Se inclinó ante el cuerpo de Chacón el Talabartero y exclamó: -Está muerto. Y de inmediato corrimos al embarcadero (?)
Aquello era una confusión horrible, los peones corrían a la casa para pedir armas y defender a sus patroncitos. Los viejos huían al monte con sus familias. Los perros aullaban. Algunos caballos brincaba la cerca y relinchando huían al campo? Las mujeres de los peones gritaban y corriendo venían hacia nosotras, (?) -pero mi madre les advertía que no podían venir con ella, porque en venganza las matarían, instándolas a que fueran a esconderse en el monte-
En el cayuco nos esperaba Juan Grillo (sobrenombre) marido de Modesta (?)
Apenas habíamos avanzado unos tres metros, cuando en la orilla de la laguna ?El Caracol?, se oyó una voz estentórea ?Apunten, fuego contra el cayuco.
Las balas zumbaban ? -No tiren, son mujeres ?gritaba el Capitán Fausto Rosario- -Pero son mujeres de maderistas. Fuego, fuego, ¡fuego con ellas! Y las balas seguían zumbando y se perdían en el agua (?)
Una vez en tierra firme, caminamos rumbo a Santa Bárbara. En el tronco de un árbol se sentó mi mamacita rodeada de todos sus hijos; a lo lejos se oía el combate encarnizado y tenaz ? Como a medio día, las balas del combate se oían más lejanas, más distantes (?) De pronto, el cielo se tiñó de púrpura; grandes llamaradas subían. La ?Casona?, las casas de los trabajadores, el alambique y la tejería, ardían en llamas gigantescas (?)
-De San Pablo, tomaron de nuevo un cayuco para Santa Bárbara, guiados por Félix Jiménez, porque el ejército Huertista, no tardó en perseguirlos, ese mismo día-
-Pronto, comadre ?dijo Don Félix- la persiguen; la internaré en la montaña.
-Cojan para ?Viento Fresco?, ahí el compadre Lorenzo Pozo, las pondrá a salvo. Nos encaminó por la selva, diciéndole a Juan la senda a seguir. El también debía llevarse por otro rumbo a su familia para librarla de atropellos (...)
Seguimos por las selvas y, ya de noche, llegamos a la ranchería de ?Viento Fresco? donde tenía su finca Don Lorenzo Pozo (?)
-Valor, señora, adelante niños ?dijo Don Lorenzo que nos acompañaba desde su rancho de ?Viento Fresco?. A huir, a remontarse a las montañas, porque seguramente perseguirán a ustedes hasta estos lugares (?)
Por fin llegamos al arroyo de ?El Garrafón?. A poco menos de él había una champa (cabaña de palma) que Don Lorenzo Pozo utilizaba con sus hijos mayores para descanso en sus cacerías.
Ella nos serviría de albergue por mucho tiempo, pues el caballeroso amigo, dijo a mi madre: -Comadre, aquí las dejo, este es sitio seguro, está en plena selva de Tabasco. Los federales no darán con ustedes- y regresó con los suyos dejándonos los morrales que llevaban a cuestas, llenos de provisiones. Al día siguiente, Juan, con su machete desmontó de yerbas alrededor de la cabaña para despejarla. Estando ahí escondidas, llegaron mis hermanos Antenor y Mario acompañados de mi tío Pepillo y de José Preve, el que más tarde fue Coronel, más Silverio, peón de la hacienda.
(?) Yo veía a aquellos hombres con las ropas desgarradas por la zarza del camino, con los pantalones enlodados hasta la rodilla, partidarios de Madero, marchar con esta heroica divisa: ?VENCER O MORIR?
-Al poco rato los valientes demócratas continuaron su viaje, dejando a la familia en la choza en medio de la selva tabasqueña, donde sufrieron las amenazas de la fauna del lugar, las inclemencias del tiempo y las terribles incomodidades de las circunstancias-
Casi un mes estuvimos en aquella dolorosa situación que se interrumpía solamente por las visitas periódicas de Don Lorenzo Pozo ?quien llevaba provisiones, cada ocho días-, en una de tantas nos contó cómo los barcos que llegaban a saquear nuestra hacienda, habían estado acarreando durante días el ganado vacuno, caballar, caprino; gallinas, guineas, criollas, frutas curtidas en aguardiente de caña de azúcar, (?) café, frijol, maíz, maderas preciosas, (?) Todo se lo llevaron, sin faltar el saqueo y robo de joyas, dinero en efectivo, en oro y plata, todo entró en el latrocinio (?).
Un día, se presentó Don Lencho con el mayordomo de la hacienda Chablé, Don José María Pérez (hacienda de un pariente nuestro: Don Salustino Abreu) con una carta del Gobernador de Tabasco y un salvo-conducto del mayor José-Valenzuela para que nos sacaran de la selva (...)
Cuando llegamos a ?San José del Río? en la orilla, hormigueaba la gente; familias enteras de San Juan Bautista, como las Payró, Incháusteguí, Melo, Ferrer, Las Muñecas, las Baulé, etc. Todas se acercaron a mi madrecita dándole sus parabienes, llevándole ropa y comestibles para nosotras. Cuando atracó el Pailebot en donde llegamos, se oyeron aplausos y vivas de todos los congregados ahí. Mas, cuando desembarcamos, la gente enmudeció, al advertir que parecíamos monstruos por lo hinchado que teníamos pies, brazos, y manos. Con desgarraduras causadas por los matorrales, zarzas y espinas en profusión. Estábamos llenas de garrapatas y colmoyotes, (gusano que se produce dentro de la piel por picaduras de determinado mosco y forma protuberancias) (?)
De allí nos dirigimos a la hacienda ?Chablé? en donde nos instalaron en una casa grande frente a la de los dueños de la finca. Doña Vicenta y su esposo Don Salustino Arbeu; los hijos de ambos nos trataban como hermanos, sin discolerías, de lo que ellos comían nos daban a nosotros con gentileza (?) y, en año y meses que estuvimos allí, nunca nos faltó nada.
El 31 de agosto de 1914, lograron el triunfo en San Juan Bautista, hoy Villahermosa, las tropas del General Luis Felipe Domínguez, que formaban la Brigada Usumacinta.
Pero la historia patriótica de esta familia en México, no acaba aquí, ha continuado en diversas formas y trincheras, no obstante, hoy, tras la impunidad, los atropellos de quienes se encuentran en posiciones de poder, el racismo ecológico, el despojo y la terrible inseguridad, nos preguntamos:
¿Por qué los hijos de México han olvidado el amor a su patria?
No necesitamos las armas, lo que nos urge, es la memoria.
A México le apremia que sus hijos, se miren orgullosos de ser mexicanos, herederos de héroes, cuyo legado es la gran riqueza nacional.
Para consultar todo el testimonio de Rosa Irma Domínguez Vidal, revísese:
Alipi Oropeza, Fernando (Dir. Gral.), Tabasco: Revista Mensual [impresa], Órgano de Divulgación Social Económico Político e Histórico del Estado de Tabasco, Villahermosa Tabasco, noviembre de 1959 a marzo de 1960, año XXI y XXII, núm. 251, 252, 253, 254 y 255.
Otros testimonios de la misma familia en su quehacer revolucionario son:
Domínguez Vidal, Mario J. Cartuchos quemados. Pról. de Francisco Magaña, Villahermosa, Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, 2002, 291 p. (Serie Clásicos tabasqueños).
Domínguez Vidal, Mario J. Las Selvas de Tabasco: Orígenes de la Revolución de 1910 y 1913. México, POLIS, 1942, 240 p.
Domínguez Vidal, Mario J. 1910 a 1920. Brigada Usumacinta. México, 1955, 198 p.
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Las nuevas instituciones en la virtualidad - 04-12-2008
Las viejas instituciones están dando origen a las nuevas, en sus últimos estertores de vida
Las instituciones académicas cuyo origen fue el horizonte medieval han comenzado a entenderse como obsoletas por alumnos, padres de familia y maestros. Sin embargo, para muchos es un buen negocio, un medio de vida e incluso una forma de control de un elevado número de individuos que deben esperar a la adolescencia o a la mayoría de edad para incorporarse al mundo laboral, demandar un salario y sus prestaciones.
Sin duda los ámbitos económicos no están preparados para incorporar la avalancha de juventud y niñez. Los sistemas legales también requerirían una gran modificación para la protección y regulación de este sector de la población.
Lo cierto es que los cambios se avecinan, las nuevas formas de educación provienen de la red, la nueva propiedad privada será virtual, el ámbito laboral y las mercancías también; aunque ello no substituya las conocidas hoy en día, se mira prometedor para los programadores y para aquellos que se adaptan a la tecnología rápidamente, como aquellos que han comprado espacios virtuales para lucrar con una pequeña sección de un programa que ellos no desarrollaron, dentro de los sistemas que producen ganancias millonarias.
Por su parte, de los gobiernos ya existen noticias en la red, sobre planes de embajadas virtuales. De hecho, una buena estrategia de estado sería el fomento de la adquisición de mercancías virtuales, a cambio de diversas tareas en la red o en efectivo, ello abriría de nuevo el flujo de adquisiciones que la saturación de los mercados ha estrangulado, por otro lado las zonas productivas se desplazarían de nuevo, sobre todo a las regiones con mayor capacidad tecnológica y ello acarrearía tanto el movimiento del capital de hoy como de aquel que se acumule por trabajos en la red.
Este nuevo dinero virtual bien controlado y regulado por el estado podría servir para acumular, como patrón de cambio, medio de pago, regalo, fuente de estatus y sujeción. Pero sobre todo, promovería la circulación de capital a partir de disposiciones que enlazaran la transformación del dinero virtual al real.
Comenzamos a vislumbrar un mundo con dos realidades, que dicho sea de paso, se tornaría mucho más ecológico, tanto por los nuevos desarrollos que ya comienzan a implementarse en sectores como los transportes, como por las características sedentarias de la realidad virtual.Así entonces, vemos que el capitalismo lejos de derrumbarse, renace con mayor fuerza.
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El conocimiento libera pero la incapacidad de cuestionarlo y aplicarlo, sujeta: El déficit chocolatero de 1636 en Madrid - 24-09-2008
Los prejuicios del saber o mejor dicho los conocimientos que se transforman en dogmas con llevan a errores en la información, sujetan las futuras investigaciones dentro de sus cánones predeterminados y entonces todos aquellos entusiasmados con los conocimientos dogmáticos de las disciplinas del saber, reprueban las indagaciones novedosas que son contrarias a lo que se tienen por cierto.
Casos en la historia del conocimiento humano existen muchísimos, algunos incluso con su oposición a las creencias generales, han pagado con su vida, otros han revolucionado las mentalidades; pero el hecho es que siempre existe una oposición desde el discurso dominante cuando se le cuestiona en alguno de sus componentes, a no ser que provenga de alguno de los exponentes más reconocidos del discurso.
Sin embargo en los círculos académicos la problemática en cuestión acontece menos cada día, porque su labor valora y analiza continuamente tanto su quehacer como el de sus colegas o incluso la producción científica de otras estrategias discursivas del saber.
Pero el problema actual al que nos enfrentamos es el prejuicio popular sobre el conocimiento, que no rebasa el dogma del discurso dominante, desprecia las nuevas investigaciones que no siguen las líneas establecidas y asimiladas como legitimas, tanto temática como teóricamente. Situación que extrapolada conlleva a un fanatismo que lejos de asimilar la libertad que el conocimiento proporciona, sujeta a los individuos fuera de las posibilidades del análisis.
Hoy nos preocupa la crisis económica por la que pasan algunas potencias y la forma en como impactan a los países denominados del Tercer Mundo. La mayoría de las discusiones se centra en la idea de que los países ricos afectan directamente o indirectamente a los no tan favorecidos económicamente, sin embargo, esta generalización puede no ser cierta, de hecho en muchos casos es a la inversa, pero el prejuicio más generalizado encubre tal situación, hoy tendríamos que cuestionar antes de partir de una crisis en las inmobiliarias y del sistema bancario, deberíamos analizar el impacto mundial de la migración en los mercados de consumo o de producción, así como la reubicación de las zonas productoras y los factores que posibilitan la circulación de las mercancías (que van desde los bélicos hasta los diplomáticos). Por ejemplo, es común escuchar que la corte española determinaba todos los procesos de las Colonias durante el siglo XVII y XVIII, ello se basa en la teoría de la dependencia, sin embargo el caso del déficit chocolatero de 1636, nos muestra que no fue así.
El déficit chocolatero rebasa entonces la teoría de la dependencia con sus rígidos esquemas de detrimento del sector Colonial de la Nueva España a favor de la Corona española, porque la metrópoli no siempre obtuvo los resultados que exigió y que los mercados internos coloniales jugaron un importante papel en las economías europeas. De hecho el proceso histórico de dominación y explotación de la mano de obra condicionaron en gran parte el mercado interno colonial que se creyó surtía también a la corte peninsular.
Pero veamos las dos explicaciones se han generalizado matizando el comprender del horizonte Novo hispano en lo que respecta a la problemática del déficit chocolatero, la idea de que la iglesia condicionaba todos los aspectos del mundo hispano en el siglo XVII restringiendo en algún momento el uso del chocolate y la opinión de que las necesidades políticas-económicas de la Corona condicionaban la vida de la Colonia Novo hispana y la metrópoli; ambas cuestiones se han convertido en prejuicios historiográficos que filtran el trabajo histórico de casos particulares excepcionales, de procesos ligados a la problemática regional y a un desarrollo vinculado tanto con lo económico como con lo cultural. De esta forma, la falta de suministro de cacao sobre todo en el año de 1636, ha sido explicada refiriendo que la plata ocupó el espacio de los envíos de chocolate dentro de los navíos, debido a la urgente necesidad de plata de la Corona.
?El rey no necesitaba que le enviaran chocolate, le urgía la plata mexicana para costear sus guerras europeas, que sangraban las arcas del tesoro real. En 1636 ni siquiera salió flota regular desde Veracruz y era tal el apuro y tan obvia la bancarrota de la Corona que la plata del rey se despachó para España en buques destinados especialmente para ello. Como no fuera por el contrabando o en cantidades pequeñas, parece que en ese año los españoles no recibieron chocolate mexicano?. (Antonio León Pinelo. Questión Moral. Si el chocolate quebranta el ayuno eclesiástico, prólogo de Sonia Corcuera de Mancera, p. IX, cita la prologuista en su alegato a Manuel Rivera Cambas)
Así la influencia de las circunstancias de la Corona y la supuesta prohibición eclesiástica, han predominado en la explicación del problema, aspectos que si bien tuvieron cierta influencia no atiende a que la caída en la circulación tiene que ver con la baja producción de la mercancía de la zona del Virreinato de la Nueva España, que se relaciona con un profundo problema de la mano de obra de la región productora; de ahí que ensayos como éste, que integran tan sólo una parte de una enorme colección de migajas para la resignificación de la historia, tanto señalen las problemáticas de los prejuicios historiográficos que limitan ciertos trabajos como exponen una profunda laceración social que ya ha sido ampliamente estudiada en la región chiapaneca, a partir de un vano consumo cotidiano de la corte madrileña.EL DÉFICIL CHOCOLATERO DE 1636
I. ANTECEDENTES
LA REGION PRODUCTIVA
?Esta fruta llamada por los indios cacahualt, y -por- los españoles Cacao? (Antonio León Pinelo. Op. cit., p. 2.)La ruta del cacao se localizó desde la caída de Tula hacia el siglo XII, en las zonas del sur desde Chiapas hasta Nicaragua y tras la expansión de Tenochtitlan se ubicó en las mismas regiones del sur, donde se obtuvo el tributo de textiles y cacao.
Después de la conquista, la zona productora continuaba en las regiones del sur, pero muy pronto se dispersaría, fuera de la influencia tributaria de Tenochtitlan:
?Donde primero se hallaron fue en las provincias de Guatemala, Soconusco, Chiapas y Nicaragua; y después en las de Tabasco y Yucatán, y lo pasaron a la de Oaxaca, que es donde mejor se ha dado, y a la de Tlaxcala y otras del contorno de México. En el Nuevo Reino de Granada fue descubierto en los montes de Zaragoza y Antioquia; y se plantaron en la Gobernación de Venezuela, que cría ya infinitos en gran utilidad de sus moradores. En las montañas y arcabucos de Guayaquil en el Perú se hallaron en tanto numero, que ayudados del beneficio y cultura, es ya tanto el cacao que se coge , que no pudiendo conducirle por aquellas provincias, se conduce por la mar del sur a las de la Nueva España por los puertos del Realejo, y Acapulco. En las tierras de Tepuane, y el Paytiti, que por Laricaxa se han descubierto ? del gran río Maranao; ? y al fin en todas las Provincias calientes de las indias se crían o pueden criar estos árboles.? (Antonio León Pinelo. Op. cit., p. 3.)
EL CACAO COMO DINERO PREHISPANICO
Desde los tiempos prehispánicos se estimó tanto el cacao que se uso como moneda hasta la década de los treintas del siglo XVII, incluso en la actualidad en algunos mercados como el de San Cristóbal también lo manejan como medio de cambio o pago.
El cacao en la época Colonial que nos ocupa fue un dinero no metálico que cubrió los mismos cuatro usos que nuestro sistema monetario actual presenta, situación peculiar porque ?en la mayor parte de las sociedades se utilizan distintos objetos para los distintos usos? que cumplió formalmente el cacao, así se usó como: i) medio de cambio, ii) patrón de valor, iii) un medio de atesorar riqueza con la enorme ventaja de evitar la deflación por medio del consumo y iv) un medio para realizar pagos.
El cacao era de hecho tan versátil que tanto se usó en economías de subsistencia o de ?vida material? como en ?economía de mercado? o de intercambios a larga distancia, como lo era el comercio del altiplano central con las regiones del sur, o el se llevaba a cabo entre ellas mismas:
?Hasta bien entrado el presente siglo los chiapanecos conocían más y mejor la América Central que el lejano México; mientras que su particular tradicionalismo se reproducía en un sistema de mercados pueblerinos en los cuales la moneda prehispánica, la semilla del cacao, y la guatemalteca, el ?cachuco?, tenían más curso corriente que ninguna otra.? (Antonio García de León. Resistencia y utopía. Memorial de agravios y crónica de revueltas y profecías acaecidas en la provincia de Chiapas durante los últimos quinientos años de su historia, tomo I, p. 16.)
Fue una mercancía socialmente tan aceptada que además de los usos que cumple nuestro dinero actual, y de haber posibilitado tanto las condiciones de ?vida material? y de ?economía de mercado?; fue además ?sustento, regalo y medicina?:
?? alegando que por su sequedad y dureza tenía permanencia sin corrupción, y propiedad para ser moneda menuda y municipal, como lo era en la Nueva España. Que era sustento, regalo, y medicina. Que por la dificultad de su cultura no se podía criar sino en las indias, y que así no le tendría otra nación, y sería propio de la nuestra. Que hecho, o deshecho o deshecho le quedaba siempre su valor intrínseco. Que era fácil de introducir para las cosas menudas de ocho reales abajo. Que con esto se enriquecerían muchas Provincias de las Indias, donde se cultiva. Que sería moneda que no se puede podría cercenar, falsificar, ni adulterar. Y dio otras razones que se pueden ver en los memoriales, que sobre ello imprimió, y en otros que antes, y después se dieron por diferentes personas. El valor de esta fruta en la Nueva España no es siempre uno, pero regulase por las cargas que cada una tiene tres Xiquipiles, cada Xiquipil veinte contles, y cada contle cuatrocientos cacaos; de modo que tiene veinticuatro mil cada carga.? (Antonio León Pinelo. Op. cit., p. 4.)
II. SITUACION
CONTEXTO MUNDIAL, REGIONAL Y PARTICULAR
En la década de los treintas del siglo XVII la Corona española peleaba costosas guerras europeas que drenaban el tesoro real y aumentaban la necesidad de obtener las riquezas de sus colonias, momento que presenta en escena: ?en la Vieja España ? -al rey- Felipe IV (1621-1665) y en la Nueva España ? -al virrey- don Lope Díez de Armendáris, Marqués de Cadereyta (1635-1640).? (Antonio León Pinelo. Op. cit. Prólogo de Sonia Corcuera de Mancera, p. IX.)
El Marqués de Cadereita fue el segundo virrey criollo, pues había nacido en Quito, donde su padre presidía la Audiencia, sin embargo, se crió y educó en España, tenía 60 años al tomar el cargo y su experiencia se ligaba más a la marina, en las flotas del Atlántico, su gobierno fue calificado de un tiempo de calma, pero, esto en parte tuvo que ver con que la Iglesia en esos años no tuvo dirigente, permaneciendo vacante el Arzobispado de México, pero más allá de los problemas entre los dos ejes de dominación se hallaban situaciones de verdadera crisis, ya que el comercio en el Caribe por la actividad de los holandeses había disparado los precios del cacao venezolano y Guatemalteco, producción que también se enviaba a la metrópoli; por otro lado una cédula del 34 había afectado al Consulado de México al prohibirles negociar con Perú, mientras los indios morían bajo una epidemia y el mercurio escaseaba, no obstante tras varias cosechas abundantes los precios se estabilizaron en la zona central del virreinato; pero la presión más radical que enfrentaría serían las exigencias de la Corona que necesitaba fondos con urgencia y un poco después la problemática creación de la Armada de Barlovento para proteger el Caribe.
Muchos fueron los graves problemas que el Marqués de Cadereita enfrentó, pero hemos de destacar que el acoso y ataque de los holandeses, así como de los ingleses, si afectaron tanto el costo del cacao como sus posibilidades de envío:
?Los ingleses hacen mal de despreciar el cacao, lo que no hacen los holandeses. Yo he oído decir a los españoles, que habiendo apresado un barco cuyo cargamento era el cacao, arrojaron a la mar toda la mercancía, por no conocer su valor, y en su despecho la llamaban por burla cagalutas de cangrejo?. (Thomas Gage . Nuevo reconocimiento de las Indias Occidentales, p. 268.)
En 1635 España participa de guerras contra Francia en los territorios de Alemania y un lustro más tarde se añadirían las rebeliones en Portugal y Cataluña, por lo que el ejército español luchaba entonces desde hacía mucho tiempo y en distintos escenarios; de ahí la demanda de recursos por parte de la metrópoli:
?En los cinco años que duró la crisis, los cuales corresponden así mismo al periodo de gobierno del marqués de Cadereita en México, los ejércitos españoles combatieron en Flanes, Alemania, Suiza, Italia y los Pirineos, mientras todo el edificio de la economía y administración españolas amenazaban ruina bajo tal esfuerzo?. (Israel, Jonathan I. Razas, clases sociales y vida política en el México colonial 1610-1670, p. 196)
Por otro lado, la región productora de nuestro actual México fue transformada después de la conquista, disminuyó la presión poblacional pero continuó la explotación que también en mucho casos cambio de agrícola a ganadera; bajo una diversa administración política tanto eclesiástica como civil sujeta a varios ajustes como la separación de Tabasco en 1535 y la del Soconusco en 1556:
?Hay evidencia reciente de que la agricultura de roza (tumba y quema) utilizada en las costas tropicales podía sostener una población relativamente densa; en las tierras bajas también se utilizaba la irrigación, con las siguientes concentraciones urbanas.
Todos están de acuerdo en que hubo una disminución catastrófica de la población indígena entre 1520 y 1620 ?? (Peter Gerhard, Geografía histórica de la Nueva España, 1519-1821, p. 24)
Esta región productora, en específico Chiapas, se dividió hacia 1569 en las Alcaldías Mayores de la Ciudad Real y Chiapa de los Indios, para optimizar el control de las comunidades indígenas, además se creó un gobierno autónomo que hasta el cese de la exportación del cacao en el XVIII, se vinculó más a Guatemala que a la Ciudad Real; de hecho los lugares de producción de cacao y textiles, no sólo presentaban la resistencia local, sino también conflicto y disputa entre los mismos conquistadores y más tarde explotadores, que incluso recorrieron al contrabando en el Pacífico.
La terrible explotación que sufrieron los indígenas tuvo en el siglo XVI también un opositor, el obispo de Las Casas que con varias medidas rechazaba hasta las regulaciones de la metrópoli, sin embargo, no pudo contener toda la presión y sus recursos protectores se derrumbaron al poco tiempo, pero la infraestructura que alrededor desarrolló fomentó la ganadería y el crecimiento económico de las órdenes, que hacia 1570 veían casi concluido el repartimiento, que en cierta forma promovían la defensa indígena , al tenerlos bajo su tutela en territorios pequeños de fácil supervisión.
?Los frailes introdujeron entonces la cría de caballos y mulas en el Grijalva, Las ovejas en los Altos ? el cultivo racional ? la ampliación de los ingenios de azúcar, la introducción de esclavos negros, la administración de casas solariegas y el control de algunas rutas comerciales de una arriería en crecimiento. Maíz, trigo, textiles, azúcar, algodón y cacao, y posteriormente añil y cochinilla, deben mucho a la industriosidad de un espíritu misionero iniciado en la ?defensa de los indios? y devenido con los años factor de acumulación, ganancia y explotación.? (Antonio García de León. Op. cit., p. 51)
Pero las comunidades indígenas entonces sufrieron transformaciones diversas tanto en sus asentamientos como en sus zonas de cultivo, a partir de los sistemas de encomiendas, repartición y congregaciones, que los trasladaron, despojaron y limitaron; e incluso a partir de la segunda fase de congregación de 1593 a 1605, se produjo un radical cambio en la Nueva España y sus inmediaciones: Se urbanizó, fomentándose más que la agricultura de subsistencia, el trabajo asalariado de la mano de obra indígena:
?Así, en la primera mitad del siglo XVII la Nueva España en cierto sentido se urbanizó, con ciudades y villas españolas compactas y pueblos indios hispanizados separados por vastas extensiones de tierras deshabitadas, modelo visible hasta hoy. A medida que los relativamente escasos indios sobrevivientes eran congregados, los españoles adquirieron los abandonados emplazamientos de los pueblos con sus campos, bosques y aguas, y los convirtieron en haciendas (Chevalier, 1952). Muchos indios dejaron en esa época de ser agricultores de subsistencia para ir a trabajar por un salario en propiedades de españoles.? (Peter Gerhard, Op. cit., p. 28.)
Sin embargo, desde el siglo XVI, Chiapas-Soconusco era básicamente agro exportadora principalmente de cacao y otros productos, de hecho en el XVII la provincia fue conocida por la producción silvestre de cacao ancho el pataxte, que también se hacía de la estimable semilla a través del comercio de textiles y algodón, que cambiaban por ella, incluso era tan anhelado entre todos los moradores la bebida de chocolate que el obispo Bernardo de Salazar les prohibió a las damas de Ciudad Real que sus sirvientes les llevaran los deliciosos tazones mientras escuchaban las misas, medida que le costó ser envenenado tras beber su propio chocolate.
?Las mujeres de esa ciudad -Chiapas- se quejan constantemente de una flaqueza de estómago tan grande, que no podrían acabar de oír una misa rezada y mucho menos la misa mayor y el sermón, sin tomar una jícara de chocolate bien caliente y alguna tacilla de conserva o almíbar, para fortalecerse. Con ese fin acostumbraban sus criadas a llevarles el chocolate a la iglesia en mitad de la misa o del sermón, lo que nunca se verificaba sin causar confusión y sin interrumpir a los sacerdotes o los predicadores. El obispo pues, queriendo corregir tal abuso por los medios de la dulzura, las exhortó varias veces, y aun les rogó que se abstuvieran de semejante escándalo; pero como vio que nada servían sus reconvenciones amistosas, y que al contrario seguían con el mismo desorden, menospreciando sus consejos y exhortaciones, mandó fijar una excomunión a la puerta de la iglesia contra todas las personas que osaran comer o beber en el templo de Dios durante los divinos oficios. -la excomunión fue motivo de escándalo, se intentó de diversas maneras persuadir al obispo que siempre se negó, se abandonó la catedral y las iglesias menores se llenaron, prosiguiendo sus feligreses con sus hábitos alimenticios, de ahí que fijara otra excomunión para los que no fueran a misa a la catedral, aumentando el disgusto que provocó fuera envenenado. - la autora del jicarazo habiéndole suministrado el veneno en un pocillo de chocolate a aquel que con tanto rigor mostró contra el mismo chocolate y de cuya manera de envenenar viene aquella palabra. Yo le oí decir a ella misma que pocas personas habían sentido la muerte del obispo, y que en especial las mujeres, no tenían que llorar o añadiendo: ?Tantos gestos hacía al chocolate en la iglesia, que el que tomó en su casa no le sentó bien.?
Ese lance dio origen a la cantaleta que después se oyó por todas partes: ?Cuidado con el chocolate de Chiapas?.? (Thomas Gage. Op. cit., pp. 251-252.)
Anécdota que insertamos en el contexto regional porque muestra la oposición de la Iglesia hacia el chocolate, que al omitir las particularidades de la historia, conlleva a una generalización equívoca, pues en realidad la institución eclesiástica no se opuso a la excelsa bebida, antes fue, una de las grandes consumidoras.
EL CACAO COMO MERCANCÍA
Lo oculto y lo simbólico de las mercancías, encubrieron situaciones vitales para la producción del cacao, que por supuesto repercutía en la circulación del mismo, situaciones tan graves como el agotamiento de la mano de obra, dedicada a la producción del cacao y a otras actividades, pero veamos este argumento un poco más despacio.
Como el carácter físico y las relaciones materiales de las mercancías no constituyen su forma y con esto tanto nos referimos a la unidad de la semilla como a las cargas o cualquier otro tipo de agrupación; sino que la consideración del cacao como mercancía comprende la relación social entre objetos materiales, en la elaboración de los productos del trabajo, es decir, que la forma de la mercancía que en este caso es la semilla por la que se fabrica el chocolate, es el carácter social de los trabajos privados y las relaciones entre éstos. De ahí que la aproximación a la forma de esta mercancía nos permita asomarnos a una ventana de producción, colaboración y explotación de la mano de obra.
Ventana que respecto al cambio, tanto dibuja el uso en la división del trabajo como el carácter que satisface alguna necesidad al cambiarse por cualquier otro trabajo privado, útil y con un efecto multiplicador por asociársele con un dinero.
Por otro lado, las magnitudes del valor que se transformaron constantemente en cuanto al precio del cacao o mejor dicho, las equiparaciones de cambio debieron partir de la consideración del ?tiempo socialmente necesario para la producción de mercancías?, mas, para finales del siglo XVI la exigencia tributaria no consideró tales determinaciones, exigió de acuerdo a la matricula de tributos de tiempos prehispánicos, que obedecían a una elevada población en función con la producción del cacao y bajo estructuras de relaciones muy ajenas a las implantadas en los siglos XVI y XVII; provocando entonces que la región productora decayera y originó que otras se formaran, las cuales se favorecían de las nuevas estructuras de relaciones, fortaleciendo una producción extranjera al régimen social de producción original, en tiempos prehispánicos.
De esta forma, el carácter social del trabajo, no fue considerado, tan sólo se percibió una composición material, ilusión que conllevó a consecuencias tan graves como al agotamiento de la mano de obra por una excesiva producción de cacao y por el despoblamiento que ya operaba, en parte, por las nuevas estructuras de relaciones impuestas en el orden colonial, como los sistemas de encomiendas, repartición y congregaciones, o como las que tenían que ver con más con un mundo mercantilista de envíos a ultramar, por lo que se beneficiaron zonas para los nuevos bastiones productivos, con proximidad al Atlántico.
III. EL AÑO DEL CONFLICTO. PRODUCCION O CIRCULACION
PLATA Y CACAO.
La tesis que supone que los requerimientos de los envíos de plata de la corona para sufragar los gastos de guerra, habían desplazado las exportaciones de cacao de la Nueva España y sus regiones aledañas, no tomó en cuenta que para la década de 1630 la mayor zona productora de plata era el Perú, así como la principal desarrolladora de excedentes fiscales, omite entonces tanto la indagación de la procedencia de la riqueza que era requerida en la metrópoli, como la procedencia del cacao de exportación para la década en cuestión.
De 1591 a 1599 los envíos de plata peruana fueron del 67% contra el 33% de los Novo hispanos, de 1601 a 1609 la relación cambió de 61% Perú a 39% Nueva España, de 1611 a 1619 de 56% Perú contra el 44%, de 1621 a 1629 la relación fue del 54% Perú a 46, de 1631 a 1639 se dio el 60% Perú contra el 40%, en la siguiente década decayó la producción de la Nueva España casi a la mitad pero el resto del siglo fue esta importante zona quien llevó la mayor producción de plata, incrementándose gradualmente hasta que de 1711 a 1719 la relación fue del 1% Perú y del 99% de los Novo hispanos. Relación que tenía un impacto local, ya que en la zona andina había importantes asentamientos españoles que acaparaban los recursos locales, además de registrar una caída en los excedentes de sus tesorerías, por lo que los fondos fiscales de la Nueva España eran mucho mayores, incluso antes de 1660, pero, la atención estaba puesta en Perú en cuanto a la recaudación fiscal, no obstante, a finales del siglo XVII se convertiría la Nueva España en la posesión más rica.
?En la década de 1660, México llegó a dominar las exportaciones gubernamentales de plata a Europa, pero todavía era una zona económica secundaria en términos de generación de ingresos fiscales?. (Herbert S. Klein. Las finanzas americanas del imperio español, 1680-1809, p. 136.)
Ahora bien, en tiempos de los aztecas la zona actualmente chiapaneca era densamente poblada (30,000 familias), la principal proveedora de cacao (400 cargas) y de mejor calidad, de hecho enviaba casi la mitad de todas las cargas anuales que recibía Tenochtitlan (980 cargas), pero después de la conquista hacia 1526, esta numerosa población se concentró, descendiendo a la mitad el número de individuos que la conformaban y para 1563 se redujo drásticamente, a menos del 6%, sin embargo aun con este gravísimo déficit de mano de obra, en 1571 se les exigía el mismo número de cargas que antaño se entregaban a Tenochtitlan, de 1573 a 1613 la población se recuperó débilmente pero el número de cargas a entregar aumento a 500 en 1573 y a 1133 cargas en 1613, más las que se vendían por los administradores de las haciendas que sumaban para 1570 unas ocho mil, por lo que se agotó la mano de obra de la región; situación de despoblamiento que también operó en otras zonas productoras como Tabasco, Oaxaca, Veracruz y Guatemala, de ahí que la producción comenzó a desplazarse a lugares donde era posible la mano de obra y de fácil acceso al Atlántico, mudándose la zona productora en 1630 a Venezuela, Ecuador y Colombia:
?Entre 1524 y 1609, los puertos pacíficos de San Benito (soconusco) y Huatulco (Oaxaca) exportaban la mayor parte de la producción. De 1609 a 1620, la prioridad tocó al cacao de Izapa y Acajutla. En esa época, San Benito decayó totalmente y el comercio chiapaneco se desplazó al Golfo de México. Entre 1620 y 1630 la mayor producción se dio en la costa atlántica de Costa Rica. Por último de 1630 en adelante, fueron Venezuela, Ecuador y Colombia los principales productores.? (Antonio García de León. Op. cit., p. 59.)
Incluso el precio del cacao se incrementó por el despoblamiento:
?Esta valía al principio de la pacificación cuatro o cinco pesos de oro común, que son de ocho reales, donde se cogía, y en México a diez y a doce. Hoy vale cincuenta, que son cuatrocientos reales, y sale a doce y medio el millar. Bartolomé Marrado dice que cincuenta vale un real. Así por faltar indios que lo beneficien, como por ser mucho su gasto, y consumo. Aquí se vendía a cinco reales, y a cuatro la libra, que es la mitad menos por traerle de Tierra firme, pero ya con las imposiciones que en hay , y otros accidentes ha subido a diez y a doce.? (Antonio León Pinelo. Op. cit., p. 4-4v.)
Pero lo cierto es, que aun con la caída demográfica la región productora, principalmente la chiapaneca continuó siendo rica hacia la década de 1630, por la producción de cacao:
?la principal riqueza de toda aquella parte no consiste sino en el cacao ? Esta provincia pasa por rica entre los españoles a causa de su mucho cacao ? nada hay que más enriquezca el vecindario de Chiapas? (Thomas Gage . Op. cit., pp. 257, 258 y 268.)
LA PROHIBICION
De 1610 a 1630 en general se tuvieron en la inquisición múltiples denuncias por prácticas de hechicería aunque los procesos fueron muy escasos, porque el Santo Oficio mas que perseguir estos delitos que se relacionan con la ignorancia se enfoca para entonces en las herejías:
?la Inquisición se conforma, en aquellos años, con recibir pasivamente las denuncias, consignarlas -para el mayor provecho del futuro historiador y etnólogo- y a veces también, cuando la agitación que provocan todos estos actos supersticiosos resulta demasiado viva, con apaciguar los espíritus mediante una prudente intervención de un comisario o incluso formando algún proceso ejemplar que vuelva a poner las cosas en su lugar, o sea el que corresponde a la ignorancia o el engaño? (Solange Alberro. Inquisición y Sociedad en México 1571-1700, pp. 149-150.)
De hecho, la inquisición parece inclinarse más a lo político, ya que al inicio del siglo se observa indulgente con los nuevos cristianos portugueses, hacia 1630 severo vigilante y hacia 1640 desencadena las grandes persecuciones de la década del 1640, no obstante que el aparato inquisitorial se debilita y no recobra su fuerza hasta fin de siglo.
Y si las denuncias contra prácticas de hechicería no eran perseguidas los delitos religiosos menores como las prácticas irreverentes de palabra u obra o las desobediencias a los mandamientos o prescripciones de la iglesia, mucho menos, pero sí se preocupaba por darles un seguimiento, tratando de controlarlos para mantener los fundamentos, el dogma y el ritual eclesiástico en el primer plano:
?al menos mantener presentes las normas fundamentales de la creencia y de la práctica religiosas, y la tares específica de la inquisición consistía en recordarlas sin cesar mediante el ejemplo de las sanciones y penitencias impuestas a los pecadores?. (Ibíd., p. 179.)
Ahora bien, referente a la prohibición el texto de Antonio de León Pinelo publicado en 1636, del que parte el alegato sobre la posible disminución en la circulación del cacao a partir de las restricciones eclesiásticas, llega a una sorprendente tesis. La obra después de obtener las licencias que cita del Calificador del Santo Oficio, realiza un profundo alegato sobre contexto del cacao en el momento de la Conquista, una exposición minuciosa de los elementos de un ayuno, una extensa descripción sobre los usos medicinales y las recetas de cómo preparar el chocolate para beneficiar a los diversos organismos; por lo cual señala que si el chocolate es medicinal no quebranta el ayuno eclesiástico y que en realidad no había una restricción por parte de la Iglesia romana para beberlo, ni siquiera evidencia de ello:
?Concluye que no hay evidencia de que la Santa Sede haya emitido ninguna bula permitiendo o prohibiendo el chocolate en días de ayuno. Al parecer, el alto clero romano tenía otros asuntos en que ocuparse y no había legislado sobre la materia?. (Antonio León Pinelo. Questión Moral. Op. cit. Prólogo de Sonia Corcuera de Mancera, p. XXXV.)
Cabe agregar que también la obra de un viajero inglés de por aquellos años describe una larga lista de padecimientos que cura el chocolate, por lo cual, se comprende que sí un extranjero tuvo acceso a este conocimiento de los efectos medicinales de la excelsa bebida, era porque fue una información popular y conocida por supuesto por los miembros de la Iglesia.
En realidad la asociación del chocolate con una prohibición eclesiástica estaba más ligado a la idea de la supresión de las pasiones para contrarrestar la figura diabólica, argumento más producto de la literatura o de las referencias orales que de la Iglesia y que mayor placer cotidiano que el chocolate.
??-Se presentó- cierta depreciación de la figura diabólica entre el público cultivado, que en el periodo de 1620 a 1630 había comenzado a practicar el control de las pasiones e impulsos a través de la lectura de las obras de urbanidad?. (Muchembled, Robert. Historia del diablo. Siglos XII-XX, p.174.)
En la producción barroca literaria, las pasiones de deleite son llevadas al extremo, al repudio y a la angustia, para mostrarlas como elementos demoníacos, buscando provocar un rechazo impulsivo al mal y a las pasiones que se identifican con éste. Surgen así relatos morbosos, sádicos, crueles, asquerosos y hasta hilarantes al mezclar todos estos ingredientes, tras la moraleja de la obediencia, pero sobre todo de contener las pasiones:
?La idea de culpabilidad se revela como un elemento central en la cultura barroca. Rosset y Camus invitan a sus lectores a librarse de sus pasiones? (Ibíd., p.171.)
De esta forma, las formas novelescas muy trágicas como las de Jean-Pierre Camus (1582-1652 ó 53) y de Francois de Rosset (1570-1619?) que muy pronto se promoverían en toda la cristiandad, fueron medios para dar lecciones morales, aunque para algunos fueron formas de catarsis sin trasgresión ni castigo, pero lo cierto es que llevaban a la sociedad a aceptar o rechazar ciertas ideas, como la del deleite y del gozo, que si bien en el caso del chocolate no tenía restricción eclesiástica, le fue atribuida popularmente por lo placentero que resultaba.
Y no debemos olvidar el asunto de Chiapas del obispo envenenado por beber su propio chocolate que hizo popular una cantaleta y una generalización errónea sobre la Iglesia prohibiendo el chocolate, que alberga una muy singular anécdota trágica y cómica, donde un solo Obispo se opuso a una costumbre alimenticia dentro de los templos y durante los sermones.
EL DESPOBLAMIENTO
La preocupación por la falta de mano de obra comenzó a hacerse latente desde el último cuarto del siglo XVI, así en 1589 el marqués de Villamanrique señala las medidas que su sucesor debe tomar para detener el descenso demográfico, o en las instrucciones que deja el virrey Luis de Velasco II en 1596, se encarga el favorecer la mano de obra en este caso de las minas; ambas recomendaciones se enfocan en criticar a los repartimientos y en su lugar demandan el envío de esclavos negros, de hecho, se suscitó todo un debate que culminó en 1601 con la cédula real de Felipe II, con la supresión de los repartimientos y la prohibición de que los indios trabajen en ingenio y obrajes; documento que no siempre se cumplió pero sentó un precedente.
De hecho la caída demográfica que comenzara desde el XVI constituye un hecatombe un genocidio tras el verdugo de la esclavitud, las cifras que ilustran este argumento no son del todo constante pero aun en el mejor de los casos demuestran una impresionante caída demográfica. Del momento del contacto hacia 1519, existen tres posibles versiones sobre la cantidad de población indígena, 39, 90 ó 112 millones de habitantes se calculan, y sí hacia el 1600 se estipulan menos de 10 millones de habitantes la caída ha sido del 75, 89 ó del 91% dependiendo la versión. Caída demográfica que obedeció a: i) Epidemias, ii) deportaciones de individuos o grupos a zonas de diferentes climas, iii) hambrunas naturales, por causas naturales o a favor de la apropiación de la tierra por parte de los españoles, iv) la ?desestructuración? socio-cultural y v) el bajo índice de natalidad.
Ahora bien, la década en que se llega al punto más bajo de la caída demográfica es de 1620 a 1630 y la lenta recuperación que se mantuvo en forma constante inició a mediados del XVII.
Así que la década de 1630 se caracterizó por la estabilización de la población, sin embargo, para la zona productora de cacao el efecto había sido devastador, la mano de obra indígena se había trasladado, cuando no desaparecido o se había empleado por trabajo asalariado abandonando la producción de cacao, que antaño concentraba a una gran cantidad de población.
No obstante, los testimonios de la época aun destacan que la zona productora de la provincia de Chiapas, aun es rica en función del cacao, hecho que si bien tiene que ver con que el cacao se adquiere de otras regiones por comercio como mercancía o en su aspecto de dinero, también indica que aun con la crisis demográfica la región tenía tal riqueza que continuó con parte importante de ella, aunque en una proporción muy inferior a la que se tenía al momento del contacto hispano, mas, también nos muestra que las experiencias de supervivencia se adaptaban para satisfacer los intereses personales, por lo que las cifras de la mano de obra concentrada en la producción del cacao pueden ser mayores de las registradas por las fuentes, beneficiando a los comerciales locales en detrimento del gobierno virreinal.
A MANERA DE CONCLUSIÓN
Los prejuicios historiográficos emanados de la teoría de la dependencia con sus rígidos esquemas de detrimento del sector Colonial Novo hispano a favor de la Corona española y su vinculación con la Iglesia, aun se filtran en diversas problemáticas del quehacer histórico, tal es el caso de nuestro pequeño ensayo que rebasa los dos argumentos por lo que se trataba de explicar el déficit chocolatero de la corte madrileña en 1636, los cuales eran:
1.-Que las exigencias de la Corona española de plata Novo hispana para sufragar las guerras europeas, habían evitado el envío de chocolate de los navíos, que se ocupaban sólo del valioso metal.
2.-Que la Iglesia católica en algún momento había restringido el consumo del chocolate.
Ambas cuestiones por supuesto que tuvieron cierta relación con la cuestión del cacao, pero no en forma determinante, sino que fueron las condiciones regionales las que impactaron para que se produjera un déficit chocolatero en la corte en 1636.
Pero veamos los argumentos que refutan el primer punto en relación con las exigencias de la Corona, por el que se explicaba la problemática:
a) El principal productor de plata para 1630, es el Perú, por lo que las exigencias deberían incluir los envíos del mineral de aquella zona, no sólo la de Nueva España.
b) Para 1630 las zonas productoras Novo hispanas, así como las provincias aledañas, han decaído y los lugares que envían el cacao son: Costa Rica, Venezuela, Ecuador y Colombia. Siendo las principales causas de este desplazamiento:
c) El desconocimiento de que el carácter de la mercancía es en realidad el carácter social del trabajo y sus relaciones.
d) La falta de mano de obra que fue agotada por las exigencias de explotación, por epidemias, la baja tasa de natalidad, la desestructuración socio-cultural, hambrunas naturales o de sistemas implantados como la encomienda, las congregaciones o el repartimiento, que despojaban de tierras a las comunidades.
e) La transformación de las zonas explotadas de agrícolas a ganaderas
f) Estrategias de supervivencia que evitaban dar informes al gobierno virreinal y favorecían a los comerciantes locales.
g) La ventajas que en las nuevas relaciones de producción y trabajo presentaban zonas más cercanas al Atlántico, que además presentaran una relativa presencia de mano de obra.
Por otro lado, los argumentos que refutan el segundo punto, referente a la supuesta prohibición eclesiástica son:
I. La Iglesia conocía los usos medicinales del chocolate, por lo que ni siquiera dentro de un ayuno eclesiástico se podría prohibir.
II. Los delitos menores como la desobediencia a las disposiciones de la Iglesia se sancionaban con penitencias, no eran motivo de persecución.
III. La Iglesia estaba ocupada con otro tipo de asuntos por lo que nunca existió a favor o en contra del chocolate ninguna determinación general.
IV. Fue la interpretación popular de los placeres en relación con lo demoníaco, producto de la literatura barroca lo que conllevo a que el vulgo asimilara la idea de los placeres en relación con el demonio y debido a que el placer cotidiano de todos los estratos era la excelsa bebida del chocolate, la asociación terminó por darle un carácter de restringido por la Iglesia.
V. El caso del obispo envenenado por el jicarazo, hizo popular la cantaleta de la peligrosidad del chocolate chiapaneco, pero también conllevó el relato a la errónea generalización de que la Iglesia restringió el consumo del chocolate, siendo que tan sólo fue un hombre el que lo prohibió y solamente dentro del templo mientras se daba el sermón.
Por tanto las condiciones que fueron determinantes para el déficit del chocolate en la corte madrileña, tuvieron más que ver con las siguientes situaciones regionales:
1.-Dentro de la Nueva España se vincularon a la baja producción de cacao de las zonas que se explotaba, nada comparada con los tiempos prehispánicos, por lo que para 1636 se enfocaba la mercancía a lo local, a mercados distantes pero sobre todo a su uso y consumo dentro del virreinato.
2.-Fuera de la producción Novo hispana y de sus provincias, se afectó el comercio en el Caribe por la actividad de los holandeses e ingleses, disparado los precios del cacao venezolano y Guatemalteco, por la obvia consecuencia del impedimento de las negociaciones y por la captación de algunos navíos que llevaban la producción; ello produjo graves repercusiones en la circulación de la mercancía.
FUENTES
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¿México perdió más de la mitad de su territorio? Una política que miró hacia el interior y subestimó el exterior - 03-08-2008
En 1848 México perdió aproximadamente la mitad de su territorio, muchos factores se combinaron para que tal circunstancia ocurriera pero hubo dos actitudes que hoy nos llaman la atención por su gran vigencia, porque el subestimar el ámbito exterior del país es un tema muy actual, de ahí que tanto nos interesa subrayar la actuación de los gobernantes del México de entonces como el de los ciudadanos y más concretamente los que se autonombraban "niños finos" "gente decente", etcétera, quienes tenían los recursos necesarios para presentar una resistencia, los estratos altos y medios, que en su mayoría se concentraban en la ciudad de México decimonónica.
La actitud del gobierno se enfocaba en la ebullición política de los pronunciamientos que surgían como medio de movilidad social para militares y políticos, además de que eran una motor de riqueza para los hombres del agio que financiaban en muchos casos a ambas facciones. Así la década de los cuarenta, antes del despojo del territorio, contó los siguientes pronunciamientos más drásticos (porque hubo otros, locales o de injerencia económica que no afectaban tanto a la política).- En 1844 con el incremento de impuestos, la crisis económica del estado, el abandono de la presidencia de Santa Anna en interinatos, la exigencia de las cuentas de la expedición a Texas que no realizó y la toma de conciencia general de la dirección militar que se impuso desde 1841, provocó que el congreso se declarará en sesión permanente, Santa Anna por su parte buscaba doblegar a dos generales pronunciados y su interino intentó suspender la actividad del congreso en diciembre de 1844, provocándose así por el comandante militar, congreso, el ayuntamiento y el poder judicial una nueva destitución, que pondría como interino a José Joaquín Herrera.
- En 1845 el presidente electo José Joaquín de Herrera inició negociaciones para dar la independencia de Texas que se había separado del país desde 1836 y así evitar la anexión a Estados Unidos, preocupado por la política exterior e intentando evitar el fortalecimiento de Estados Unidos; pero esto fue un pretexto para un nuevo pronunciamiento del general Paredes que después de varios eventos se colocó como presidente interino, momentos antes de la invasión extranjera que culminó con el despojo.
- En agosto de 1846 Santa Anna apoyado por los federalistas, en medio de la guerra contra Estados Unidos destituyó a Paredes y restituyó la constitución de 1824.
Además los recursos del gobierno se destinaban a financiar los gastos administrativos, los siempre crecientes gastos militares y las contratas, por ejempo, se gastó una fortuna en la edificación del mercado del Volador, existiendo aun el mercado del Parián que fue demolido para obligar a los inquilinos a adquirir en renta un espacio en el nuevo mercado, donde además tenían que pagar adicionalmente al contratista, una fuerte cantidad por derecho de elección de ubicación al interior del mercado. También el Ayuntamiento financió parte de la edificación del Gran Teatro de Santa Anna, lo que después cobró con la posesión de tres palcos.
Económicamente eran tiempor difíciles se debía tanto al agio, que este controlaba en mucho el ingreso de riqueza del país, las aduanas, sin embargo aun se financiaban por medio de contratas grandes proyectos, que por supuesto no incluían una política exterior, más allá de los intereses económicos del endeudamiento.
Por otro lado los particulares se habían enriquecido considerablemente, disponían de mucho tiempo de ocio y recursos para disfrutar de la ciudad de México que crecía en comercios y servicios para ellos. Estos sectores consumían todo aquello que se asociara con ellos mismos, es decir, todo lo caro, lo lujoso y lo importado; además de lo novedoso así como de todo aquello que tuviera que ver con el discurso de moda, el de la ilustración, que promovía las categorías de:- La "Fraternidad", que en mucho tenía relación con una especie de soberanía, con el posible dominio de los particulares en diversos ámbitos dentro del territorio del país.
- La "libertad" que sobre todo asociaban a la victoria y valentía.
- La igualdad, entendida entre ellos mismos, pero también como la oferta de todos los productos y entornos sin restricción social, tan sólo la económica, que por supuesto hacía imposible la adquisión a todos los estratos.
Eran sectores favorecidos, que entonces hacían alarde de su ilustración, riqueza y valentía, pero entonces, ¿cuál fue su participación ante la invasión norteamericana? Para responder esta cuestión, primero retomaremos la invitación del general norteamericano Scott a diversos estratos del país para que los mirasen con simpatía y les suministraran diversos productos.
El diez y siete de abril de 1847 se leía en la sección de ?Monitor? la Proclama de Winfield Scott:CUARTEL GENERAL DEL EJÉRCITO
Veracruz, abril 11 de 1847.
El mayor general Scott, general en jefe de los ejércitos de los Estados-Unidos de América, al buen pueblo de México.
PROCLAMA.
Mexicanos: A la cabeza de un poderoso ejército, cuya fuerza se duplicará bien pronto, y una parte del cual avanza ya sobre vuestra capital, al mismo tiempo que otro ejército a las órdenes del mayor general Taylor, está en marcha del Saltillo con dirección a San Luis Potosí, creo de mi deber dirigios la palabra.
Mexicanos: los americanos no son vuestros enemigos, sino los enemigos, por ahora, de aquellos que por su mal gobierno acarrearon un año hace esta guerra contranatural entre dos grandes repúblicas. Somos amigos de los habitantes pacíficos del país que ocupamos, amigos de vuestra santa religión, de sus prelados y ministros.
En nuestros mismo país se halla establecida la misma Iglesia, y abundan allí los devotos católicos, siendo respetados por nuestro gobierno, nuestras leyes y nuestro pueblo.
Desde un principio he hecho cuando estaba en mi arbitrio para poner bajo la salvaguardia de la ley marcial y proteger contra los pocos hombres malos que hay en este ejército, a la Iglesia de México o los habitantes inofensivos y sus propiedades.
Mis ordenes al efecto, sabidas de todos son terminantes y rigurosas. En virtud de ellas han sido ya castigados algunos americanos, con multa impuesta a beneficio de los mexicanos, y con prisión, y ha sido ahorcado uno por rapto.
¿No es esta una prueba de buena fe, y severa disciplina? Pues se darán otras siempre que se descubra que ha sido perjudicado un mexicano.
Por otra parte: los perjuicios que hicieren los individuos o partidas de México, que no pertenezcan a las fuerzas públicas, a los individuos, partidas sueltas, trenes de carros, tiros de caballos o mulas de carga, o cualquiera persona o propiedad de este ejército en contravención a las leyes de la guerra, serán castigados con rigor; y si los culpables mismos no fueren entregados por las autoridades mexicanas, recaerá el escarmiento en ciudades, villas y vecindarios enteros.
Permanezcan pues en sus casas, y entregados a sus pacíficas ocupaciones los buenos mexicanos; y se les invita a introducir para su venta, caballos, mulas, terneros, ganado, maíz, cebada, trigo, harina para pan y vegetales. Se pagará al contado por todo aquello que tomaré o comprare este ejército, y serán protegidos los vendedores.
Los americanos se encuentran bastante fuertes para dar estas seguridades, que si son discretamente aceptadas por los mexicanos, harán que esta guerra tenga un término feliz con honra y ventaja de ambos beligerantes. Entonces los americanos, habiendo convertido a los enemigos en amigos, se tendrán por felices en despedirse de México y regresar a su país. ?Winfield Scott.
(The American Eagle, Veracruz 13 de Abril)
Días después se publicaron en el mismo diario, varios nombres de los estratos medios y altos con su respectiva aportación a la causa bélica a favor del ejército mexicano. Hacia el día 20 se declaraba que nadie podía negociar con el ejército norteamericano, de lo contrario se le consideraría como traidor.
Cabe agregar que la primer hoja del periódico o en algunos casos las interiores, durante la mayoría de las publicaciones de los primeros siete meses de 1847, convocaban a unirse a la defensa del país por parte del congreso o del extraordinario; de enlistarse se ofrecía una serie de premios como era la exención de algunos impuestos, la aceptación legal de extranjeros que se unieran, el indulto de los desertores que también se unieran a la defensa, etc. Además de la invitación a los civiles para armarse y defenderse de los enemigos.
Además ante la grave invasión todo el que pudo redactar una arenga en contra de los invasores lo hizo y lo publicó (a veces bajo el título de proclama o usando recursos históricos de victorias), no obstante también se leen avisos comerciales, la promoción de las diversiones de los sectores acomodados, la recomendación literaria, noticias de negociaciones con el enemigo, oposiciones a las acciones del congreso, etc; hecho que nos muestra que la vida cotidiana no se alteraba, la invasión norteamericana estaba en el país pero no en la ciudad, se escribía y se hablaba en contra, pero su cotidianidad los envolvía, limitaba sus acciones y perpetuaba su estilo de vida.
Ahora bien, cuando el ejército norteamericano finalmente entró en la ciudad y se disolvió el mando del ejército de México, las tropas norteamericanas no encontraron oposición en la toma de la ciudad, del estrato que pudo muy bien armarse y estaba al tanto de la situación divulgada por los impresos. En nuestro horizonte nos parece increíble tal acato a la proclama de Scott, si bien muchos niños finos estaban dispuestos a pelear y lo hicieron sobre todo en el movimiento de los "Polkos", otro más de los conflictos internos del país entre la Iglesia y el estado, hubo también quien peleó valerosamente en el convento de Churubusco, hubo otros que se incorporaron al ejército que peleó dentro de la ciudad, pero en realidad, fueron pocos, ¿qué paso con el resto de los amantes de la ilustración y la valentía? No era propio de ellos el pelear, estaban acostumbrados a vivir entre revueltas militares y el sector de la milicia era a quien le correspondía hacerlo, así que la costumbre también los limitaba. ¿Logró la procalama que los sectores acomodados del país los miraran con simpatía? La burla que se hizó de la proclama de Scott parece indicar lo contrario, lo que en realidad señalan con la mofa a ella es la poca importancia a la situación, la preocupación por continuar con sus diversiones y ocupaciones.
Entonces ¿se subestimó la invasión norteamericana? Totalmente. Las consecuencias aun duelen hoy en día, pero lo que más nos debería de preocupar es nuestra actitud hacia la política exterior, hace 150 años los mexicanos conversaban y discutían sobre ella, ¿pero que se hacía entonces y qué hacemos ahora? Pregunta que debemos hacernos tanto los particulares como los actores políticos.
Estamos los mexicanos por celebrar el centenario de la revolución y el bicentenario de la independencia (en ambos casos el inicio de la lucha), pero deberíamos también de recuperar la memoria de hace 150 años, con la perdida del territorio y la valiosa lección que aprendimos.
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¿Las apariciones de la Virgen de Guadalupe? Un contexto revelador - 28-07-2008
En la última década del siglo XX fueron muy discutidas y controvertidas las apariciones de la Virgen de Guadalupe en 1531 en el cerro del Tepeyac, muchos cuestionaban la veracidad del acontecimiento pero muchos más lo sostenían alegando los inumerables milagros realizados y los documentos históricos que hacen referencia al culto a la Virgen de Guadalupe, más allá del Nican Mopohua, que es el relato sobre el origen milagroso de la imagen.
Los documentos históricos más tempranos que dan testimonio del culto a la Virgen de Guadalupe, según cita Xavier Noguez en Documentos guadalupanos, son:Documentos de factura indígena
- "Teponazacuicatl" fojas 26v.-27v. (Apéndice IV).
- La "Sexta relación" de Chimalpahin.
- "Diario de Anales de Juan Bautista", entre otra media docena de anales que también refieren el acontecimiento.
Documentos del orden del Viejo Mundo
- El testamento de Bartolomé López en 1537, donde se mandaba a celebrar 100 misas a la casa de "Nuestra Señora de Guadalupe" y a "Nuestra Señora de Guadalupe" por su ánima.
- La carta de pago de María Gómez en 1539, documento que precisa un pago a la casa de la Virgen Guadalupana.
- La controversía Montúfar Bustamante en 1556, donde por primera vez se hace referencia al culto en el Tepeyac, ya que los otros dos documentos descritos anteriormente, sólo indican la "casa", pero no hacen mención del lugar, por lo que muchos han dudado de que se refiera al Tepeyac, asociándo la mención de la "casa" a la Guadalupana de Extremadura en España.
- La relación de la Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España ... de Bernal Díaz del Castillo que indica la existencia del culto en el Tepeyac para 1559.
- El informe del padre Antonio Freyere en 1570, "capellán de la ermita de Nuestra Señora de Guadalupe"
- El testamento de Sebastián Lomelín o Tomelín, quien en 1572 dejó 10 pesos de oro a la Virgen de Guadalupe.
- El testamento de Elvira Ramírez en 1577 quien dispuso las limosnas para que se "digan misas rezadas".
- Las cartas de Fray Diego de Santa María al rey de España en 1574-75, que indica la mala administración de los mayordomos del santuario del Tepeyac con el objeto de girarlas al santurio español de Extremadura y de fundar un monasterio jerónimo que administre el culto Guadalupano en la Nueva España, ya que Fray Diego asocia a la Virgen de Guadalupe del Nuevo Continente con la de España custodiada por la órden de San Jerónimo.
- La Carta del Virrey Martín Enríquez de Almanza al rey de España en 1575, que hace referencia a la "hermitilla" que databa de 1555 ó 1556.
- La relación de Milkes Philips de 1582, que se publica hacia 1600 y que refiere sus aventuras en la Nueva España en 1567.
Pero sí bien los documentos que han permanecido tienen más que ver con el azar que con la representatividad del acontecimiento o incluso con la veracidad, en todas las discusiones se omite por lo general el contexto en que se produjeron las apariciones y es que la mentalidad hispana en 1531 veía a los indígenas con muchos prejuicios llegando ciertas facciones a considerarlos incluso sin alma, por ello, las apariciones son en sí mismas testimonios de su veracidad, ya que rompieron un esquema colectivo de memoria, es decir, llevaron a muchos civiles y a parte del clero a considerar a los indígenas como seres humanos a catequizar y como súbditos del rey. Tales consecuencias de las apariciones Guadalupanas sólo pudieron producirse ante el hecho extraordinariamente milagroso y verídico.
Como ejemplo de una de las vertientes de los prejuicios con los que se intentaba clasificar al hombre americano citamos a Fray Diego Durán en Historia de las indias de Nueva España e islas de la Tierra Firme, que refleja una de las tendencias antisemitas de cierta porción de los españoles:
"Para tratar de cierta y verdadera relación del origen y principio de estas naciones indianas, a nosostros tan abscondido y dudoso, que para poner la mera verdad fuera necesaria alguna revelación divina o espíritu de Dios que lo enseñara o diera a entender; empero, faltando esto, será necesario llegarnos a la sospechas y conjeturas a la demasiada ocasión que esta gente nos da con su bajísimo modo y manera de tratar, y de su conversación tan baja, tan propia de los judíos, que podríamos ultimadamente afirmar ser naturalmente judíos ..."
Cita que nos muestra una mentalidad totalmente extraña a la nuestra, fuertes eran las etiquetas impuestas a los judíos y a los pueblos americanos de entonces. Sin embargo, existieron otras vertientes que hablaban a favor del mundo indígena, aunque son muy posteriores al acontecimiento de las apariciones, cuyos exponentes por mencionar algunos de ellos son: Bernardino de Sahagún, Fray Joseph de Acosta, entre muchos más.
Ninguna discusión habría transformado radicalmente una mentalidad enraízada aun en el medievo, en donde no se hacía mención de hombres de un nuevo mundo, lo que llevaba a mirarlos fuera de su comprensión como seres que no podían ser hombres iguales a ellos, pero tras las apariciones de la Virgen la postura cambio significativamente. Una Virgen que se asemejaba a los indígenas en aspecto, fue toda una revolución en el contexto en cuestión, de ahí, que realizarla mediante engaños como medio de evangelización, tal como muchos suponen, es y era una irreverencia, porque jamás hubieran aceptado tan rápidamente el que estos hombres recién conquistados de los que se discutía su origen, pudieran semejarse a la divinidad o mejor dicho a la madre de la divinidad.
Antes del Concilio de Trento donde inició la práctica de utilizar el arte como medio de divulgación de la doctrina, era inconcebible el uso de una convención plástica como medio de propagación de la fe católica, es decir, la imagen de la Virgen de Guadalupe que se plasmó en la tilma de Juan Diego se adelantó unos catorce años al primer encuentro del Concilio, hecho que tornaba imposible su factura humana, porque en la época en cuestión (1531) los cánones plásticos no se innovaban por los artistas, sino que ceñían a lineamientos preestablecidos. Ahora bien, tanto el tema que se muestra en el ayate, una virgen morena, como los pigmentos y las dimensiones corporales no corresponden a las disposiciones pictóricas de 1531, hechos que también ubican a la imagen fuera de la posibilidad de la creación humana.
De hecho la idea de que la imagen de Guadalupe fue concertada por la Iglesia como medio de evangelización, no sólo es anacrónica, sino también fantástica, es un intento de justificar la intolerancia que en los últimos años asola a los católicos devotos de la Virgen de Guadalupe.
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¿Por qué engordamos? La historia nos responde cuando nos alejamos del presente y de lo individual, cuando buscamos las respuestas en el pasado - 04-07-2008
Hoy en día es común escuchar comentarios acerca de un serio problema de obesidad que está desarrollándose en muchas partes del mundo. Ello nos lleva a cuestionar el mundo de los alimentos light, porque precisamente ahora que ellos se han convertido en artículos demandados, es que la obesidad se ha constituído en un grave problema. ¿Cuál es entonces la causa del problema? Será la cantidad de calorías, pero un universo de productos se nos ofrecen bajos en éstas. De hecho con toda la información que disponemos, es dificil creer que alguien con tendencias a la obesidad no vigile la cantidad de calorías que consume, entonces ¿Por qué engordamos? La respuesta como siempre, se halla en la historia.
Cuando interrogamos al pasado para comprender la experiencia de antaño que llevó a la obesidad, encontramos un fenómeno recurrente relacionado con la carencia de yodo en la alimentación o bien el hipotiroidismo.
En los últimos 30 años del siglo pasado se dieron disposiciones oficiales para evitar el cretismo endémico que afectaba poblaciones cuyo consumo de yodo era practicamente nulo y uno de los síntomas de la afección era la obesidad y la retención de líquidos, cuando desencadenaba problemas de hipotiroidismo. Ahora bien no necesariamente se presenta un hipotiroidismo por carencia de yodo o por factores hereditarios, también sucede por el consumo de bociógenos.
Los bociógenos son alimentos que inhiben la absorción de yodo en el organismo, aunque también existen otro grupo de alimentos que favorecen la excreción de la tiroxina, hormona con la que el cuerpo sintetiza el yodo. Los alimentos a los que nos referimos son:
Las coliflores, las coles de bruselas, col, los nabos, la mandíoca, el maíz (en todos los procesados que interviene, desde la glucosa hasta los mismos sólidos de maíz), la soya (en todas sus formas), la lecitina, el aceite de girasol, las nueces, los cacahuates, los piñones, el mijo, yuca, y la mostaza.
De todos estos alimentos los que en verdad preocupan son la soya y el maíz, porque en los últimos años se han usado en la industria alimenticia para enriquecer o procesar todo un universo de productos, incluyéndo aquellos del mundo light. Basta revisar los ingredientes de diez artículos en el supermercado para corroborar que aproximadamente unos ocho contienen algíun derivado de maíz o de soya.
Así, el consumo de comidas de pocas calorías pierde todos sus efectos cuando se han combinado con los mencionados ingredientes que afectan el metabolismo del cuerpo, sustancias que por lo general se han ingerido por largo tiempo; ello sucede mucho más en América que en otras regiones, ya que el maíz es un producto que se consume en el continente desde tiempos prehispánicos y por supuesto también se conocían los efectos más drásticos de alimentarse abundantemente con un vegetal que reduce la actividad de la glándula tiroides: El bocio, de ahí que en algunas zonas se tuviera un vocablo específico para referirlo.
Por otro lado los efectos tanto del maíz como de la soya que hoy se consumen mundialmente en sus diversos derivados o procesados, en algunas regiones se neutralizan porque también existe un elevado consumo de alimentos ricos en yodo y en ciertos casos su consumo también se registra desde tiempos muy remotos, nos referimos a:
Las algas marinas, los pescados, los mariscos, los berros, espinacas, cebollas, ajos, avellanas, acelgas y remolachas.
¿Qué hacer ante semejante situación?
Lo primero es identificar si tu cuerpo no tiene problemas de hipertiroidismo, porque entonces las indicaciones que presentamos prodrían agudizar tus síntomas, hay muchas páginas en la web que pueden orientarte al respecto. Sí estas seguro de no tener problemas de hipertiroidismo, entonces te recomendamos que incluyas en tu dieta, los alimentos ricos en yodo que hemos señalado y al mismo tiempo elimines todos los bociógenos y los alimentos que favorecen la excreción de la tiroxina (debes de leer todas las etiquetas para asegurarte de no consumir ninguno de ellos, por mínimos que sean). En los primeros quince días tu peso se estabilizará, tu rostro se verá radiante y tu mente podrá concentrarse más, en la tercer semana comienza a hacer ejercicio o incrementalo si ya lo hacías, no olvides beber bastante agua, entonces, observaras que iniciará la perdida de peso en tu cuerpo. Puedes combinar estas recomendaciones con dietas bajas en calorías pero ten cuidado de no consumir bociógenos y comidas que favorezcan la excreción de la tiroxina.
